La población mundial actual pasa de los 5.000 millones de habitantes. El número de chinos llega por lo menos a 1.128 millones, geográficamente distribuidos en la siguiente forma: 1.080 millones en el territorio continental chino; 19,57 millones en el área de la República de China en Taiwan y 28,43 millones en diversos países y territorios del mundo. Respecto a los sistemas políticos a los que están sujetos, cabe establecer esta distinción: 1.080 millones sometidos al régimen comunista y 48 millones que viven en un ambiente de democracia y libertad.
De acuerdo con las cifras indicadas, observamos que:
1. Los chinos constituyen la población más numerosa en el mundo.
2. La proporción entre los chinos que se encuentran sujetos al régimen comunista y los que viven dentro de un sistema de libertad, es de 22,5 a uno, o sea que los chinos que habitan en zonas no libres, superan en 22,5 veces a los que residen en zonas libres.
Hace 57 años el Dr. Sun Yat-sen, padre fundador de la República de China, en sus conferencias sobre Los Tres Principios del Pueblo, expresó que los pueblos son el resultado de la evolución de cinco factores naturales: consanguinidad, estilo de vida, idioma, religión y usos y costumbres. Con excepción de los vínculos de sangre, los otros cuatro factores forman parte del medio cultural. Se ve pues, la importancia que tiene la cultura en la formación y subsistencia de un pueblo.
Desde hace miles de años, las relaciones interhumanas que regulan la forma de vida y los usos y costumbres del pueblo chino, están fundadas en principios éticos. La familia es la unidad que ha servido de base para el desarrollo social. Desde el punto de vista de la ética, las relaciones interhumanas comprenden cinco categorías: relaciones entre gobernantes y gobernados, entre padres e hijos, entre cónyuges, entre hermanos y entre amigos. Dentro de estas cinco categorías, las relaciones entre padres e hijos, entre cónyuges y entre hermanos, corresponden a la esfera familiar, poniéndose así de manifiesto la importancia que revisten los vínculos familiares. Fuera del ámbito familiar, además de las relaciones entre gobernantes y gobernados, los lazos amistosos están considerados también como una de estas categorías. Los antiguos decían: "Dentro de los cuatro mares todos somos hermanos", lo que permite comprender la gran importancia que concedemos a las relaciones entre los amigos.
Por lo que respecta a los usos y costumbres, la laboriosidad, la frugalidad y la afabilidad, son virtudes tradiciones del pueblo chino, que datan desde hace miles de años. Las dos primeras son características distintivas de todo ciudadano chino y la cordialidad que muestran en su trato con los demás pueblos, se debe a que en su forma de vida, basada en los principios morales, las relaciones entre los amigos adquieren una importancia capital.
En cuanto al idioma, entre los centenares de dialectos que se hablan en China, se ha escogido el kuoyú (mandarín) como lengua nacional. Hace miles de años, nuestros antepasados idearon un sistema es Crito de signos, que fue adoptado por todo el pueblo chino y que, después de un largo proceso de desenvolvimiento, ha llegado a ser la escritura que empleamos en la actualidad. Los caracteres chinos que utilizamos para expresar nuestras ideas, fueron también usados en otros tiempos por el pueblo vietnamita. La escritura japonesa continúa empleando 1.900 caracteres chinos. A su vez, los coreanos se valen de no pocos signos chinos en su lengua escrita.
El rasgo característico de los caracteres chinos es que cada uno tiene su propio sonido. En la mayoría de los casos, la forma de un signo guarda estrecha relación con su significado. Esta escritura ha sido un importante nexo de unión del pueblo chino. Ha permitido sobre todo, la transmisión de la cultura china a través de 5.000 años. Gracias a ella, los chinos de la actualidad mantienen contacto espiritual con sus antepasados de tiempos remotos y son los herederos de un riquísimo bagaje de experiencias.
Por lo que se refiere a la religión, el pueblo chino ha estado siempre abierto a las creencias religiosas de todo tipo. Los chinos tenemos amplia libertad para profesar las religiones autóctonas o las venidas del extranjero.
Con el fin de lograr la supervivencia y el desarrollo del pueblo chino, debemos esforzarnos conjuntamente por preservar nuestro sistema de vida, basado en la moral y en nuestros usos y costumbres, caracterizados por la laboriosidad, la frugalidad y la cordialidad, así como nuestra lengua nacional y nuestra escritura unificada.
Conclusiones:
1. Todos los chinos, por el hecho de pertenecer a un mismo origen étnico, deben preservar sus vínculos de parentesco y esforzarse por desarrollar sus lazos efectivos.
2. La vida de los ciudadanos chinos no puede estar divorciada de la cultura tradicional de China. La cultura china forma parte integrante de nuestra existencia.
3. Debemos unirnos y ayudarnos mutuamente, así como preservar y promover la cultura china.